Los Fenyadir son grandes guerreros acostumbrados a pasar grandes calamidades. Estos pueden pasar largos periodos de viaje durmiendo al raso, con frío, hambre y aun así presentar batalla como si hubieran dormido en un lecho cálido y cómodo y comido adecuadamente. Esto es así por el ideal guerrero de su cultura, en la que se cree que los dioses premian la muerte honrosa en batalla y desprecian a los débiles y a los cobardes. El premio de los dioses es llevar el alma de los muertos a un salón llamado Mjudhall en el que, las almas de todos los guerreros valerosos permanecen en una celebración eterna, hasta la llegada de “La Caída”. 

Este pueblo desarrolla un comercio importante con algunas ciudades del este de la península de Galataris, sobre todo usando rutas marítimas. Intercambian metales, pieles y tejidos generalmente por grano y hortalizas, ya que los Fenyadir; ni son grandes agricultores, ni tienen las condiciones climáticas adecuadas (aunque otros dicen que es porque pasan demasiado tiempo borrachos). Son grandes intérpretes, pues se valen principalmente de la trasmisión oral para trasmitir su historia. De esta manera, las gestas de los guerreros son recordadas y recitadas en las aldeas, contribuyendo a que cada vez más jóvenes quieran superar las proezas de los héroes legendarios del pasado.

Dedican gran parte de su esfuerzo militar en realizar incursiones y saqueos, a veces, contra otras naciones, pero casi siempre contra clanes de su propio pueblo. Los druaris permiten estas guerras internas porque creen que así se favorece a todos, permitiendo que los Fenyadir más fuertes se curtan aún más, para gloria de su raza. En la temporada de saqueos, acumulan las riquezas que utilizan el resto del año para el comercio con otros pueblos. Éstas, muchas veces, aceptan comerciar con los fenyadir a regañadientes, porque se intuyen que pueden ser el blanco de la próxima incursión, aunque también saben que, si esto es así, es mejor contar con el mejor acero que el mundo conoce.

En la lucha, los fenyadir confían en sus atributos físicos y la mayoría no suele usar armaduras pesadas, pues les hace moverse lento y un Fenyadir no tiene intención de morir de viejo. 

El territorio fenyadir está dividido en condados, en los cuales pueden habitar uno o más clanes que sirven a las órdenes de un mismo conde. En ocasiones, varios condados pueden rendir pleitesía a un territorio más poderoso, a quien envían tributos y soldados para usar en los saqueos de los pueblos del este. El líder de ese territorio es nombrado rey y no es raro en la historia de Galataris, encontrar a varios reyes repartiéndose la península, a veces como aliados y otras como enemigos. En los últimos años, el nombre de la reina Sigrid Gunnhild ha resonado por encima de cualquier otro. Llamada “la señora de las tierras altas” o “La reina cuervo”, Sigrid es una joven y ambiciosa mujer que no ceja en su empeño de unir a los clanes en uno solo, con el fin de presentar un frente unido ante la amenaza de la llegada de Drakkenmaug. Por el momento, su condado es el mayor de todas las tierras altas y ha atraído a un buen número de condes de tierras lejanas a servir bajo su blasón, inspirados por su creciente leyenda. 

Filtros activos

Nuevo registro de cuenta

¿Ya tienes una cuenta?
Entrar en vez O Restablecer la contraseña